Pocas ciudades pueden presumir de tener un Ayuntamiento tan bello y cargado de Historia como el de Úbeda. El magnificente Palacio Vázquez de Molina, obra del brillante arquitecto del Renacimiento, Andrés de Vandelvira, artífice de una plazas más importantes de Úbeda, no solo a nivel local, sino que su importancia se extiende fuera de nuestras fronteras ya que fue declarada Patrimonio de la Humanidad, y a la que da nombre hoy esta suntuosa mansión actual sede del Ayuntamiento de la ciudad que además, cobija en su planta alta, uno de los tesoros más valiosos de la ciudad: El Archivo Histórico Municipal.

Una vez Úbeda es conquistada por Fernando III en 1233 y con la existencia de un Concejo, surge, casi de forma natural, la existencia de un Archivo en el que se recopilaban documentos escritos de eminente carácter jurídico y administrativo, fechando de forma oficial, el inicio de su funcionamiento el 14 de febrero de 1235 y de ahí a nuestros días.

Del grueso de este Archivo destaca de forma prominente su colección diplomática, siendo la más antigua de Andalucía (con la sola excepción de Baeza, que fue conquistada unos años antes) al conservar un documento de 1231.

Esta colección, junto con el legado medieval, son claves para comprender, no sólo la historia de Úbeda, sino también de todo el Alto Guadalquivir y en parte, de toda la Andalucía cristiana, pues junto con Sevilla, Córdoba y Baeza; Úbeda fue una de las ciudades andaluzas más importantes durante la Reconquista.

No podemos olvidar su Fondo de Protocolos Notariales, llave para entender mejor nuestro pasado, pues compila la rica y amplia nómina de artistas que trabajaron en la construcción de la bella imagen renacentista que hoy perdura y disfrutamos en nuestra ciudad.

Pero no sólo del arte se vive, también, gracias a nuestro Archivo, podemos conocer la evolución de los tipos de cultivo, de los precios, las relaciones comerciales, familiares y hasta espirituales de una sociedad ubetense que ascendió hasta la gloria para luego precipitarse hacia la más absoluta penuria.

El Archivo Histórico Municipal., morada de nuestra historia más cercana, también se encarga de dar cobijo a otra serie de documentos provenientes de otros espacios que, por las vicisitudes del tiempo, se vieron seriamente mermados como pueden ser una escasa colección de pergaminos que constituye la única documentación antigua conservada de la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares.

También se encuentra alojado en su interior el fondo de la Casa Cuna del antiguo Hospital de Santiago, compuesto por documentos rescatados de dicho edificio una vez se inicia su rehabilitación y abandona su función hospitalaria.

Con el avance de las nuevas tecnologías, parte de nuestro Archivo ha sido digitalizado y puede consultarse cómodamente desde casa, pero si tienes un hueco y lo encuentras abierto, te recomendamos su visita ya que además de disfrutar de los bellos documentos que se encuentra en su interior y de su olor tan característico a Historia, desde sus ojos de buey, puedes gozar de unas vistas únicas a la par de impresionantes de la Plaza Vázquez de Molina.