No erramos al afirmar que la Plaza Vázquez de Molina, declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003, es una plaza que da para hacer un máster con la cantidad y variedad de monumentos que podemos disfrutar en ella.

Hoy nos queremos parar en un rinconcito de ella para acercaros la historia de los actuales juzgados. ¿Sabes qué eran antes?

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Fundado por Doña Mencía López de Zambrana, hermana del obispo que da nombre al edificio, el “Emparedamiento de Sancho Íñiguez”; bajo la advocación de Santa María del Alcázar y dedicado a la comunidad de mujeres “arrecogidas”, donde doncellas y seglares ingresaban para preservar una vida contemplativa… pero con anterioridad también se las arrecogía para hacerles pagar por sus faltas o delitos cometidos.

Era un “convento” peculiar, al estar exento de cumplir reglas monásticas específicas, ya que simplemente agrupaban mujeres de distintos estados y condición, pero sobretodo abundaban aquellas que tenían escasos recursos, para vivir en comunidad con todos sus convenientes beneficios y ofrecer, también como pago, sacrificios al Creador. También se eximían del pago del impuesto de las «Alcabalas», o impuesto del comercio, cuyo perceptor principal era la iglesia.

No será hasta el siglo XVIII cuando alcance el uso que le da nombre: Cárcel de Obispo, donde recluían a religiosos obligados de cumplir las penas canónicas impuestas por el Obispo Sancho Íñiguez.

cárcel obispo

Imagen: Fdo Padilla

La fachada, único elemento existente de la antigua fábrica, fue elevada en los últimos años en dos hiladas, ostenta el escudo episcopal en el centro y es bastante sencilla, solamente alterada por la apertura de vanos hoy cubiertos con celosías de madera.

En su última remodelación para adaptarlo a su nueva función de Juzgados, se hizo una excavación arqueológica, que sacó a la luz bajo su cimentación una necrópolis de la Cultura del Argar, fechada en la Edad del Bronce (1400-1300 A. C.), cuyos restos se hallan hoy expuestos en el Museo Arqueológico de Úbeda. Fue todo un descubrimiento para la Arqueología y la Prehistoria, pues anteriormente la civilización argárica se encuadraba en solamente en el Levante y en la costa almeriense, por lo que este descubrimiento llevó a reescribir una parte de nuestra historia.

Como podéis ver, y leer, si las piedras hablasen, en Úbeda tienen para contarnos infinidad de historias. Mientras aprenden, ¿Qué tal si os las leemos en nuestras visitas guiadas? Estaremos encantados de descubriros la interesantísima historia de nuestra ciudad.

¡Os esperamos!