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A la hora de disfrutar y de valorar nuestro Patrimonio solemos fijarnos en su monumentalidad, en su belleza, en las particularidades que lo hacen destacar sobre el conjunto de iguales, pasando de puntillas en muchos casos por las mal consideradas Artes Menores, cotidianas a nuestro día a día que pueden albergar también grandes dotes de maestría y riqueza dignas de admiración.

Hoy nos adentramos en el Arte de la Rejería, en muchos casos consideradas como un mero útil para cerrar y proteger las ventanas de casa de los amigos de lo ajeno o también para cerrar capillas dentro de los templos cristianos.

Reja del coro de la Catedral de Baeza. Imagen: http://www2.ual.es

Y si alguien supo hacer de esta mera funcionalidad de cierre todo un arte fue, sin duda, el Maestro Bartolomé.

Nombre propio de la Historia del Arte español, Bartolomé de Jaén (Salamanca), rejero (Salamanca, h. 1490-h. 1558) encarna y propicia la transición de la rejería gótica a la renacentista, asumiendo los principios plásticos de su maestro y sus predecesores, como fray Francisco de Salamanca, y creando escuela y estilo desde que se asentó en Andalucía, donde dejó el grueso de su obra.

Maestro Bartolomé de Salamanca, El abrazo de San Joaquín y Santa Ana ante la puerta dorada de Jerusalén Detalle de la reja de la Santa Capilla, Iglesia de San Andrés, Jaén Imagen: http://antonioerena.blogspot.com

Coetáneo a otros grandes artistas conocidísimos como de Diego de Siloé, Andrés de Vandelvira o Juan de Reolid; en 1510, obtuvo el grado de maestro, lo que le permitió abrir su propio taller una vez se asienta en Jaén y en el que sus sobrinos continuaron su legado, recibiendo el encargo del obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce para realizar diversos trabajos en la antigua Catedral de Jaén (1512-1514), como la reja coral, la vía sacra, el tenebrario o el cerramiento de la capilla de los Valdotano, donde recibió sepultura el prelado y su familia.  También, se hizo cargo de la Rejería que cerraba el coro de la Catedral de Baeza, hoy desplazada a los pies del templo.

Reja de la Capilla Real, detalle. Granada. Imagen: http://www2.ual.es

Pero no sólo trabajó en Jaén, también ejecutó la rejería de la Capilla Real de Granada, considerada una de sus más fastuosas obra. En ella podemos ver la síntesis de su estilo: una ruptura definitiva con la antecedente tradición gótica en aras del nuevo tratamiento plástico de la rejería que plantea el Renacimiento, con la incorporación al repertorio decorativo de motivos propios del estilo «romano»; y esencialmente, el nuevo tratamiento y entidad arquitectónica que se busca para el arte de la rejería.

Todo esto es lo que convierte al Maestro Bartolomé en un punto de inflexión en el arte férrico español, al converger en él y en su taller tradición y vanguardia, aportando también singularidad a sus piezas, especialmente con el cuidado trabajo escultórico que deja ver el sentido e interinfluencia de las Artes en los artistas del Renacimiento.