Una vez finalizadas las I Jornadas de Cocina Sefardí, nos merecíamos un descanso y que mejor lugar para ello, que el Templo Sagrado por excelencia para los judíos como es el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén (Israel), también conocido como Muralla Occidental.

Para los judíos Muro de las Lamentaciones en Jerusalén,  es su centro del mundo espiritual, es el principal medio de transmisión de divinidad. Además es la única parte que se conserva de la muralla de contención del Templo de Jerusalén, primer Templo de esta Religión, destruido por el General Tito, quién dejó este muro para que los judíos tuvieran el amargo recuerdo de que Roma había vencido a Judea (de ahí el nombre de Muro de las Lamentaciones). Los judíos han orado frente a este muro durante los últimos dos mil años, creyendo que este es el lugar accesible más sagrado de la Tierra, ya que no pueden acceder al interior de la Explanada de las Mezquitas, que sería el más sagrado de todos.

tipat paz_ Muro de las Lamentaciones

Tipat Paz_ Muro de las Lamentaciones

Tanta es la importancia de este lugar para esta religión, que en la época del Templo, los judíos peregrinaban  hacía este sagrado templo, hasta tres veces al año y así fue durante los más de 1900 años de exilio. Durante la ocupación árabe de Jerusalén de 1948 a 1967, les fue prohibido acceder al lugar del Muro. Con la liberación de Jerusalén, en 1967, el lugar quedo abierto para que el Pueblo Judío pudiese orar en su lugar más sagrado. Tal es la admiración por este lugar que El Talmud (obra que recoge principalmente las discusiones rabínicas sobre leyes judías, tradiciones, costumbres, narraciones y dichos, parábolas, historias y leyendas.) dice que si alguien está rezando fuera de la Tierra de Israel, su corazón debe estar dirigido para Jerusalén, ya que para la tradición mística todos los rezos van para el lugar del Templo, y de allá, ascienden para el cielo.

Algo muy común, es ver como entre piedra y piedra, hay papeles que los propios judíos introducen, y donde dejan plasmado por escrito sus lamentos y también sus oraciones. Los más ortodoxos acuden a este lugar para recitar el Libro de Salmos al completo.

Pero este lugar, no es sólo un templo que puedan visitar judíos, ya que está abierto para toda persona, sin importar su credo, siempre y cuando se respeten una serie de normas de vestimenta y mantener así las tradiciones de los judíos más ortodoxos, como por ejemplo, los hombres deben cubrir su cabeza con un sombrero o gorro, o si lo desean pueden utilizar uno de los cobertores que hay en la entrada de la zona de oraciones. En el caso de las mujeres, las piernas deben llevarlas tapadas, de no ser así, pueden cubrírselas con chales disponibles en la entrada.

Sin duda se trata de un lugar que merece la pena ser visitado al menos una vez en la vida y nosotros además tenemos la suerte de visitarlo y disfrutarlo con uno de los mejores AOVEs de nuestra provincia como es el Tipat Paz (Gota de Oro). Un Aceite con certificado Kosher y de una calidad suprema elaborado en la Provincia de Jaén. Y como no podía ser de otra manera nosotros hemos querido que nuestro aceite favorito, nuestro patrocinador de las I Jornadas de Cocina Sefardí, conozca este lugar lleno de historia, un lugar tan importante para la Cultura Hebrea, en definitiva, un lugar sagrado para ellos y por supuesto, que mejor instantánea que nuestro aceite de Jaén, Nuestro Tipat Paz, en el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén. Estamos realmente emocionados de poder estar aquí y disfrutar de esta experiencia única.