Al final de la Calle Rastro de Úbeda, de la que te hablamos hace unos post [Click!], si giramos a la izquierda, nos encontramos con la Plaza del Marqués, en la que encontraremos otro de los muchos ejemplos de arquitectura palaciega renacentista de nuestra ciudad: el Palacio de la Rambla.

Palacio de la Rambla

La que fuera vivienda de don Francisco Molina y Valencia, casado con doña Mayor de los Cobos y yerno de Vela de los Cobos, recibe su actual nombre gracias a los dueños posteriores.

El Palacio de la Rambla fue construido en 1575 por los canteros Juan y Cristóbal Hernández, siguiendo los modelos establecidos por Vandelvira, de ahí el gran parecido que guarda con la mansión de Francisco Vela de los Cobos, sobretodo en su fachada.

La portada principal también aparece descentrada. Un vano adintelado que se remata con una ventana y frontón flanqueados por dos tenantes, nos muestran la heráldica del dueño.

En la planta baja encontramos ventanas y en la planta noble o superior, balcones rematados con frontones.

Palacio de la RamblaEn la esquina izquierda vemos algo posterior a la fábrica del palacio, que suele llamar la atención de los viandantes: una pequeña hornacina protegida por un pequeño tejado y cercada por una barandilla en la que se labra el anagrama de la virgen; en la que se custodia una interesante talla de madera policromada, de estilo románico, que representa a la Virgen de la Luz, una virgen con el niño en actitud hierática como las famosas Maestà italianas. Bajo ella, tenemos la inscripción “imagen de la virgen de la luz, hallada en un hueco de esta muralla en MCCC y expuesta en este lugar al culto en memoria de Bernardo de Orozco y Loring XI Marqués de la Rambla, muerto piadosamente en XXIV Septiembre MCMXVIII”.

Palacio de la Rambla (Patio interior) Imagen: https://www.greatsmallhotels.com

En su interior tenemos un patio porticado lleno de vegetación que embauca a aquellos que se asoman cuando se encuentra su zaguán abierto, ya que en la actualidad este edificio es un pequeño hotel de pocas habitaciones con gran encanto, al tener todas sus habitaciones decoradas con el mobiliario y los elementos ornamentales propios de la época, creando un espacio acogedor ideal para recrear tiempos pasados.

Porque visitar Úbeda es hacer un viaje en el tiempo…aguarda más posts en los que te mostraremos más palacios en los que hoy puedes dormir ¡a cuerpo de marqués!