Los callejeros de nuestras ciudades están normalmente copados por nombres ilustres de la historia tanto local (Ronda Antonio Muñoz Molina, Calle Cronista Pasquau…), como nacional (Calle Emperador Carlos, Calle Cristóbal Colón…); dejando también hueco a los artistas (Calle Picasso, Calle Zurbarán…), a las plantas (Calle Encina, Calle Eucalipto…) y, por qué no, también a los astros.

En Úbeda, muy cercana a la Plaza del Ayuntamiento y como continuación de la Calle Corazón de Jesús, vía que nos lleva hasta el mágico barrio de San Lorenzo; nos encontramos con la Calle de la Luna y del Sol.

¿Sabes el origen de su nombre?

CALLE DE LA LUNA Y EL SOL

Casa CALLE DE LA LUNA Y EL SOL
Imagen: Josechu (Facebook)

En el número 10 de esta calle nos encontramos una casa encalada salvo su arco de entrada pétreo de medio punto y, en una rápida observación apreciaremos que éste está flanqueado por dos relieves de una luna y un sol. Son, sin duda, la razón por la que hoy conocemos esta calle con su nombre, pero ¿Qué pueden simbolizar?

Lo normal es encontrar en las fachadas los escudos de la familia propietaria de la casa o palacio, por lo que el incorporar la luna y el sol puede informarnos también de la profesión de aquel que habitó esta casa tiempo atrás… tal vez, un alquimista o un astrónomo que quiso dejar también constancia de su profesión al igual que muchos hoy día colocan esas placas donde leemos “Fulanito…Abogado” “Menganito…Arquitecto”.

CALLE DE LA LUNA Y EL SOL

CALLE DE LA LUNA Y EL SOL Imagen: applicajaen.com

Es también curiosa la forma en la que discurre la calle, en recodo, con un marcado carácter defensivo ante el enemigo en las emboscadas y ante las inclemencias del tiempo, cambiando así el flujo del aire en esos días ventosos y lluviosos que tiñen Úbeda de gris durante el otoño y el invierno.

Como ves, Úbeda es una ciudad perfecta para pasearla, descubrirla, conocer sus leyendas y curiosidades siempre de la mano de nuestros intérpretes y guías en una de nuestras Visitas Guiadas, ¿te animas?

Te aseguramos un par de horas en las que aprenderás a mirar la ciudad con otros ojos.