Seguimos en nuestro recorrido desgranándoos las salas que componen el Museo San Juan de la Cruz.

Si ya en anteriores ocasiones os hablamos del Oratorio donde fue enterrado Fray Juan, de la  Sala III que nos adentra en su iconografía y también vimos su clara influencia en artistas contemporáneos como Paco Tito, quien da nombre a la última sala del museo; hoy toca adentrarnos en las claves de la doctrina y pensamiento cristiano de San Juan de la Cruz en el Antecoro.

museo san juan de la cruzFray Juan de la Cruz demuestra una clara admiración por la humanidad de Cristo, por el misterio de su encarnación, nacimiento y sobre todo, su Pasión, su padecer y redención en la Cruz. Es por ello que en esta sala nos encontramos con una rica colección de crucifijos, datados entre los siglos XVI- XVIII, alguno perteneciente al círculo sevillano de Juan de Mesa y otros anónimos, como los ejemplares de marfil que encontrarás a la derecha.

Pero no sólo tendremos a Jesús crucificado, también le contemplaremos en su penosa subida al Monte Calvario portando la cruz, cayendo por la flaqueza como lo representa José de Mora (alumno de Pedro de Mena y Alonso Cano), en una pequeña maqueta de gran calidad y  que podemos disfrutar también en esta sala, modelo de una talla procesional mayor (hoy desaparecida).

También será importante para Fray Juan la veneración a la Virgen María, quien ha velado por él desde muy pequeño (véase el caso en el que cayó a un pozo o en el que se desplomó sobre él el muro de un convento en Córdoba). Será su advocación de la Inmaculada Concepción la que le lleve a ingresar en la orden del Carmelo con 21 años.

Encontramos en esta sala una delicada talla salida del taller del Pedro de Mena que destaca por su rica policromía y delicadas encarnaduras.

Como podéis ver, seguimos descubriendo poco a poco el Museo San Juan de la Cruz, un Museo que os recomendamos encarecidamente visitar para ahondar en la gran figura de San Juan de la Cruz, uno de los grandes poetas místicos del Siglo de Oro Español.

¡Os esperamos!